En el complejo mundo de hoy, los txikis enfrentan una serie de desafíos emocionales que pueden afectar a su bienestar y desarrollo.
Niños y niñas inquietas o hiperactivas, desafiantes, que agreden y/o se agreden. Niños y niñas paralizadas, bloqueadas, que no juegan, que se aíslan, que no conectan con el exterior. Problemas de aprendizaje, dificultades en el sueño, somatizaciones en el cuerpo, enuresis o encopresis son algunos de los síntomas con los que nos encontramos cada día.
Ver a tu hijo o hija luchar con emociones difíciles es desgarrador. Además, los txikis pueden tener dificultades para expresar lo que sienten, lo que a veces les conduce a comportamientos desafiantes o problemas relacionales. Y la falta de apoyo adecuado puede hacer que estos problemas se vuelvan más difíciles de manejar, haciendo que padres y madres se sientan impotentes y cada vez más preocupadas por el futuro de sus hijos.
Por todo ello, quizá te hayas planteado consultar con un psicólogo infantil.
Porque, ¿qué hay detrás de todos estos síntomas? ¿Qué es lo que nos están queriendo decir? ¿Qué influencia puede tener el contexto que rodea a esta persona?
En el gabinete de psicología infantil ANITZAK intentaremos escuchar y entender la problemática que aparece, potenciando un adecuado desarrollo psíquico que permita al niño o niña aceptar-aceptarse, respetarse, aprender, descubrir… Siempre desde la subjetividad y teniendo en cuenta las particularidades de cada persona.



